MERCEDES-BENZ SLR McLAREN

Sus puertas tipo alas de gaviota evocan al magnífico SL300 Gullwing, y, pese a que ya ha dejado de producirse, sigue conservando el espíritu de supercoche para el que fue diseñado. Y es precisamente su diseño el que lo hace tan espectacular: Su morro trata de imitar a los F1, su capó es gigantesco, al igual que las branquias laterales, las llantas con forma de turbina, sus salidas de escape laterales y, por supuesto, sus puertas alas de gaviota. Además, en la parte trasera incorpora un aerofreno. Su motor es un V8 SOCH de 5'4 liros de cilindrada sobrealimentado que eroga una potencia máxima de 626 CV a 6500 rpm. y un par motor máximo de 780 Nm a 3250 rpm.. Incorpora una caja de cambios manual de 5 velocidades que transmite la potencia al tren trasero. Alcanza 334 Km/h y pasa de 0 a 100 Km/h en tan sólo 3'8 s. Tiene un peso de 1768 Kg, lo que indica una relación peso-potencia de 2'82 Kg./CV. Calza unos neumáticos con unas medidas de 245/40 ZR18 delante
y 295/35 ZR18 detrás, en cuyo interior se alojan unos enormes frenos de disco ventilados con un diámetro de 370 mm. delante y 360 mm. detrás. En el apartado de consumo y emisiones, el SLR conseguía 14'5 l. cada 100 Km. y unas emisiones de 348 g. de CO2 por kilómetro. Dado su alto nivel tecnológico en equipamiento y sus materiales de fabricación, como la fibra de carbono, que estaba presente en toda la carrocería, su coste de fabricación era alto, lo que se traducía en un elevado precio: 490.000 euros, cifra relativamente extraña teniendo en cuenta que sus contemporáneos SL65 AMG o CL65 AMG ofrecían una potencia similar por la mitad de precio. No obstante, sería incorrecto no afirmar que éste es uno de los supercoches alemanes más espectaculares, sobre todo en su versión especial 722.